Las mujeres de la antigua Asia, China o Japón utilizaban las llamadas «bolas chinas» para alcanzar mejores orgasmos. Podemos considerarlo como un juguete sexual, pero es mucho más, hoy en día sexólogos, fisioterapeuta y ginecólogos las consideran una de las mejores prácticas para recuperar el suelo pélvico.

Y ¿por qué es tan importante fortalecer el suelo pélvico? Estos músculos sostienen el peso de los órganos internos de la cavidad pélvica y abdominal (útero, vejiga, uretra, intestinos…) Todas las mujeres deberían preparar el periné para el gran esfuerzo que supone el parto natural. A través de los ejercicios de Kegel podemos ejercitar esta musculatura para que mantenga o recupere su elasticidad. Aprender a relajarlos y contraerlos de forma adecuada puede mejorar las relaciones sexuales y evitar futuros problemas tras el parto tales como incontinencia urinaria o vaginismo.

Así que si quieres mejorar la lubricación vaginal, mejorar las relaciones sexuales, tener orgasmos más frecuentes o intensos, aumentar la líbido sexual y evitar las pérdidas de orina te proponemos cinco formas de trabajar tu suelo pélvico.

 

1. Bolas chinas

Son dos bolitas esféricas unidas. Se puede empezar por una sola bola hasta que vayamos aumentando el tono muscular y llegar a la fase más avanzada en las que son dos bolitas muy estrechas y pesadas.

Su forma de uso es muy sencilla, se introducen dentro de la vagina y al levantarse se contrae el músculo de forma involuntaria para que la bola no se salga y ya estamos haciendo pesas con nuestro suelo pélvico.

Si al principio es complicado sujetarla dentro se puede empezar el ejercicio tumbada, tirando con una mano del cordel y apretando para impedir que salgan. Es recomendable empezar por unos 15 minutos e ir aumentando hasta llegar a 30 minutos. Se pueden utilizar en cualquier momento caminando con ellas y nadie tiene porqué notar que las llevas.

Es importante que las bolas chinas sean de buena calidad de un material no poroso. Puedes adquirirlas en VIVESEX.

Es preciso tener mucha higiene, lavarlas con agua y jabón neutro antes de introducirlas y guardarlas en una bolsa para evitar la suciedad exterior.

 

2. Conos vaginales

Tienen forma de cono pero su uso es igual al de las bolas chinas. La diferencia es que pesan menos, pueden ir desde los 5 gramos hasta los 55 gramos. Son más recomendables para personas que tienen un problema diagnosticado, más que para un buen mantenimiento de la musculatura.

 

3. Pesa vaginal

Esta tiene forma alargada, mide unos 16,5 cm y pesa unos 400 gramos. Para utilizarla hay que estar tumbada con los pies en el suelo y las piernas doblada. Se aplica una pequeña cantidad de lubricante y se introduce en la vagina. Tratamos de relajarnos todo lo posible para después contraer los músculos de la vagina y conseguir que se levante. Podemos repetir este ejercicio 10 veces o depende de si el cansancio nos permite aumentar el número de veces o disminuir. Recuerda que es mejor ser constante y hacer poco y bien permitiendo a nuestro cuerpo hacerse más fuerte.

 

4. Vibrador para ejercitar el suelo pélvico

Se trata de un vibrador que cuenta con sensores que miden la actividad del suelo pélvico y calculan el potencial orgásmico. Emite una serie de vibraciones que indican a la mujer cuando hay que relajar y cuando hay que contraer la musculatura. ¡Vamos! Como tener un entrenador que diseña rutinas para trabajar de forma personalizada tu suelo pélvico y alcanzar un mejor clímax.

 

5. Huevos y balas vibradoras

Son una evolución de las bolas chinas. Ambas se introducen en la vagina e inmediatamente el cuerpo trata de contraer los músculos para que no se caigan. Su función de vibración le da un componente más erótico, ya que cuenta con un mando a distancia que lo hace muy popular entre las parejas.

 

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